Los pies son una parte del cuerpo importante

A lo largo de la vida son muchas las patologías que podemos sufrir en los pies.

Tienen una estructura mecánica muy compleja, contienen 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 tendones, ligamentos y músculos.

Además de esta complejidad que ya de por sí puede dar lugar a muchas complicaciones.

Si le añadimos el desgaste por el día a día por la práctica de deporte el envejecimiento es muy habitual padecer alguna lesión de los pies varias.

Las más comunes son:

Fascitis Plantar:

Inflamación de la fascia plantar, tejido que se extiende desde la zona metatarsal justo delante de los dedos hasta el calcáneo, que es el hueso del talón.

Este tipo de lesión es bastante habitual a partir de los 40 años y en deportistas, ya que suele estar causada por el desgaste continuado.

Debido al envejecimiento la práctica de deportes con alto impacto para los pies, como el running.

Espolón calcáneo:

Es una calcificación en el hueso del talón que ocasiona dolor en el mismo y va asociado en numerosas ocasiones a la fascitis plantar.

Es también una lesión muy común entre la población y la sufrirán 1 de cada 4 personas en algún momento de su vida.

Metatarsalgia:

Dolor en la planta del pie en la zona de los dedos, que se intensifica al caminar correr. Las causas muchas veces son las mismas:

  • sobrepeso,
  • uso de calzado inadecuado como zapatos de tacón de punta estrecha,
  • padecer alguna patología durante largo tiempo,
  • el envejecimiento, la práctica de algunos deportes,
  • estar muchas horas de pie por trabajo, el apoyo incorrecto del pie…

En el caso de padecer ya una de estas lesiones es importante seguir un tratamiento médico para no acabar sufriendo otras complicaciones y acabar con el dolor.

También hay que distinguir si es un dolor pasajero, que podemos sufrir por diversas causas y en momentos puntuales.

En éste caso hay que procurar descansar unos días por lo menos no practicar deporte, hacer reposo y tomar analgésicos.

Así como aplicar hielo en la zona del dolor nos ayudará a reducirlo, si se trata de un dolor molestia habitual y que notamos desde hace tiempo.

En éste caso es importante conocer la causa del mismo para poder ponerle remedio.

El uso de unas plantillas adecuadas para cada tipo de patología pie.

Como pie cavo, pie plano nos puede ayudar enormemente a evitar y disminuir el dolor y los síntomas.

Las plantillas nos ayudan a redistribuir el peso del cuerpo de forma correcta, aliviando así los puntos de presión y el dolor de pies.

También nos ayudarán a amortiguar los impactos al caminar practicar deporte para de esta forma proteger además de los pies las articulaciones.

Hacernos un buen masaje de vez en cuando y realizar ejercicios específicos para cada caso también nos ayudará mucho en la prevención de lesiones y enfermedades.

También es esencial la higiene para evitar las infecciones, hongos y el mal olor de pies, que en verano sobre todo son bastante habituales.

Hay que procurar lavar bien los pies, sobre todo entre los dedos y secarlos completamente.

Que no quede humedad, ya que favorece el desarrollo de las bacterias.

Usar un producto para el sudor de los pies si es excesivo y usar plantillas antibacterianas antiolor, pero a veces ayuda la crema para piel seca.

En resumen, los pies son una parte del cuerpo que muchas veces olvidamos pero que el hecho de prestarles la atención y cuidados que necesitan nos evitará en gran medida muchos problemas.